Saida prieto no estuvo allí, tampoco los periodistas

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Me gusta mucho el punto de la crónica de Humberto Gonar (@hgonar) en El Día, titulada Saida, la "reina" de la pequeña pantalla". No hace falta leer mucho entre líneas para sacar conclusiones, que desde hace tiempo se vienen viendo a la legua. Pero hay un asunto que me gustaría añadir, y sobre todo a los que preguntan o se hacen eco, aun hoy, de WhatsApp en WhatsApp, de si Saida Prieto fue la autora del atropello mortal en la persona de María Jesús, una trabajadora del Hospital de la Candelaria: suceso ocurrido el 26 de octubre de 2008.

Leo en el artículo de mi colega Gonar, que el presentador, Manolo Artiles, preguntaba por este hecho. Voy a aportar sólo algunos detalles de la instrucción del caso, y espero ayudar así a que esta atribución injusta no siga campando de móvil en móvil, y de paso aportar estos mismos detalles a algunos de mis colegas, que aun conociendo la historia, siguen alimentando el bulo sin siquiera acudir a la fuente.

ANTECEDENTES:

El atropello mortal ocurrió, como ya he dicho antes, el 26 de octubre de 2008, en el paso de peatones que se encontraba (desconozco si aun sigue ahí) en la carretera de El Rosario, a la altura de la entrada de traumatología del centro sanitario Hospital Universitario de La Candelaria. María Jesús ( es el nombre de la víctima mortal) salía tras haber completado su turno de noche... cuando el vehículo se la llevó cuando pasaba por el paso de peatones.


CASO JUDICIAL:

El caso no se vio hasta el año siguiente, que es cuando se pone número y fecha al procedimiento. El juzgado que lo instruyó fue el Penal 6 de Santa Cruz de Tenerife. Se trató de un procedimiento abreviado, concretamente el 189/2009 (ahí tenéis el dato). Se juzgó siempre como homicidio involuntario. La acusada, efectivamente es una mujer, pero no Saida Prieto. Su nombre es Miriam D.G, y como responsable civil del suceso la entidad MAPFRE. Como denunciante aparece en ese mismo expediente el marido de la víctima, Ángel R.C .

CONCLUSIÓN:

El nombre de Saida no aparece en ningún momento relacionado con este suceso (como denunciada o imputada), ni en ningún otro relacionado con homicidios voluntarios o involuntarios. Aunque para decirlo todo, en la base de datos judicial sí que aparece, pero como puede aparecer usted si ha tenido una riña con su vecino y ha decidido denunciarlo. Yo también aparezco, sobre todo porque en más de una ocasión me han llamado como testigo tras publicar una información. Eso es algo a lo que ya estamos habituados en el oficio del periodismo.

REFLEXIÓN:

Lo antes expuesto fue fruto sólo de una semana de trabajo, tras sorprenderme la llegada a mi móvil del mensaje acusador. La persona que me lo mandaba daba crédito al asunto, hasta el punto que me juraba que amigos suyos del hospital afirmaban que era cierto. Simplemente le pregunté si lo había contrastado. La respuesta fue "no me hace falta". Me quedé perplejo. No podía entender como un estudiado y bregado informador daba por cierto determinado mensaje. No hay nada más sencillo para un periodista que encontrarse con un tema judicial ya concluido. Sólo hay que acudir al archivo.

Al igual eso es lo que molesta: TRABAJAR.
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