El cáncer de la antena móvil

Es curioso comprobar que en el asunto de las denuncias por colocación de antenas de telefonía móvil generalmente son las personas mayores las que aseguran o dicen tener molestias.

Se ha llegado a dar el caso de gente que decía dormir mal o que les había entrado una enfermedad tras la colocación de una antena, pero dicha antena no había sido encendida porque le faltaba la licencia de “comunicaciones” y, además, era cierto que estaban apagadas, porque faltaba la acometida eléctrica. ¿Se trata de sugestión?

Estas antenas emiten sólo a un 10% de su capacidad. Se ha comprobado que dormir al lado de un enchufe o de un radio despertador es peor que esta radiación. ¿Por qué no dicen nada los vecinos a los que le pasa un cable de alta tensión sobre sus cabezas, o los de Ofra (Tenerife) que tienen al lado la antena de Radio Club?, qué ni se imaginan a los cientos de miles de “watios” que emite, y no te digo nada de la señal de Radio Nacional, que se mete en los porteros eléctricos y en los teléfonos.

Ahora ya no interfiere tanto porque se desarrollaron unos condensadores para evitarlo, pero sigue emitiendo a todo tren. Incluso, sobre esto puedo añadir que cuando los técnicos iban ha realizar el mantenimiento de estas torres emisoras de radio hacían el experimento de acercar a la antena un tubo fluorescente sin estar enchufado a nada y se encendía como por arte de magia. ¡Menuda potencia para prender una luz únicamente por la radiación que estaba en el aíre! Lo que ocurre es que las antenas de móviles son una novedad y están cerca de la población.

Nadie dijo nada de las anteriores antenas, las de los teléfonos TMA (analógicos de Moviline), anteriores a los GSM de ahora, simplemente porque esas antenas estaban instaladas en altos de repechos o colinas. Pero ignoraban que esas si que emitían como demonios de potencia para cubrir la demanda de la población. Me parece a mi que hay atrevimiento cuando se denuncia la instalación de una antena de este tipo, y mucha sugestión. Es curioso que algunos denuncian casos de cáncer de un día pa´el otro. Con lo que tarda en desarrollarse un cáncer, caray. Y el supuesto cáncer no le da a niños, o a adultos sanos, sino a personas mayores, muy mayores....

Algunos dirán ahora que es por el sistema inmunitario...¡bueno!...seamos más cocientes de lo que denunciamos y hagamos preguntas varias antes de salir al paso. Última cosa, ¿por quá a esa gente le da cáncer por una antena en la azotea y no le da cuando habla por el móvil que lo tienen pegado en la oreja, al ladito del CELEBRO?. He opinado inopinadamente...


"No queremos antenas en el barrio"

Estos muertos de hambre. ¡ Hay que joderse !


Honestamente: creo que la idea que ha tenido Paulino Rivero- Presidente del Gobierno de Canarias- para que los grandes supermercados no tiren la comida que les sobra, sino se la de a los necesitados es una ilusión. Es bonita, aunque no nueva. Quién no ha pensado siempre en eso cuando se pregunta a donde irá aparar tanta lata de conserva sin vender. “Para las monjitas”, dicen las señoras. Para las monjitas ni ocho cuartos. NO, eso va a parar siempre a una maquina compactadora, que, por otra parte, es el mejor instrumento de destrucción que han inventado los capitalistas. Los supermercados, tomateros, plataneros, lecheros etc... no regalan nada. Si se dedicaran a hacer beneficiencía nos les cuadraba la caja a final de año, y su propio estado de bien estar quebraría.

No es la primera vez que pasa. Los tomateros en Canarias han tirado sus cosechas por los barrancos porque los precios no les convenían, o los ganaderos daban de comer la mantequilla que producía la leche de las vacas a su propio ganado, porque los precios se arrastraban por los suelos (fuerte ironía).

Ahora me parece que la idea de Paulino no va a pasar de un golpe de efecto cara a la galería electorera. La asociación de grandes supermercados dice que “ bueno, que hay que mirar como sería... bla, bla..” Ya, ya se ve el andar de la cosa. No dudo que la apuesta es hasta hermosa, pero me da a mi que nones, o ¿pares?.

Si los capitalistas se dedican a regalar sus excedentes, la esquina del planeta que pasa hambre dejaría de estar en las listas de los más flacos. A occidente le sobra la comida, y como nos sobra la tiramos. Nunca se la damos a los hambrientos: si no como carajo jugamos al IBEX 35.

Gracias Willy


Me cuentan, porque no le veo, ni le miro, que el aun jefe de informativos de la tele pública de canarias acaba de conocer que hay algo más que el lenguaje hablado en la tele, que existe algo más allá a lo que los expertos y entendidos llaman el lenguaje no verbal o gestual. O, simplemente, comunicación no hablada: mensajes sublimes que los presentadores de televisión ofrecen al espectador de forma espontánea y natural, porque, simplemente, les es innato. O sea: INNATO. Que va con uno, vamos. Aunque a algunos lo aprenden con el tiempo, salvo otro al que se lo han tenido que imponer.

Ahora que me lo cuentan me acuerdo de todos aquellos que han caído bajo sus inestables garras de jefe de la redacción de la cosa canaria. Más que inestables garras, debo decir garras con problema de autoestima. La autoestima la padecen todos aquellos que no hacen sino ver amenazas por todos lados, y entonces emplean su poder al frente de un departamento- pongo como ejemplo-para cargarse a todo aquel al que se le ha ocurrido algo genial antes que al falto de estima. Es todo lo contrario que debe ser un líder de equipo. Ese comportamiento lleva finalmente a que el equipo se convierta en una pesada y oxidada armadura que sólo se mueve bajos los desordenes mentales del falto de estima. Además de cara y oxidada, se encapricha en un lujo demasiado caro.

Ahora que me cuentan que ha descubierto el verbo de los gestos, me miro a mí mismo y me reafirmo en todo lo que hasta hoy he pensado de semejante sujeto.

¿Cuantos han pasado ya por su guillotina?

Los faltos de estima se rodean de escuderos que le aguantarán la lanza y le limpiarán sus botines hasta que un rayo (cosa que está más arriba) quiebre un árbol y le de en la cabeza hundiéndole en el fango. Entonces los escuderos quedaran huérfanos y no sabrán hacer otra cosa que comerse entre ellos, ya que así les educó quien ahora yace por gracia de un rayo: rayos que siempre llegan.

Ahora que me cuentan que hasta señala (obligado) con el dedo a la cámara como gesto de cercanía con los mirones de la tele; ya se porque no soportaba mi presencia. Gracias Willy.