Tomates de Tenerife, qué ricos son reque son...

Mi culo inquieto no me deja estar sentado. Mira que lo intento engordar para que me pese, pero va más rápido que mis piernas. Esa ha sido una de las razones por la que acepté la invitación de otro inquieto, Domingo Mendoza, un gomero que ha terminado de gerente en la organización que se encarga en canarias de ir sacando el tomate pa´lante. El vídeo dura unos cuatro minutos y se trata del comienzo de la zafra tomatera, que por estos días pone en marcha una maquinaria inimaginable para los legos, que sólo vamos al supermercado o la frutería a comprar los rojos tomates. Los cosecheros canarios han sido capaces ellos sólitos de plantar este fruto en Inglaterra o en el puerto de Rotterdam, pagando de su bolsillo el alquiler de los barcos. Por eso sólo merecía un vídeo. Ahí está.

1 comentario:

dezaragoza dijo...

"Las dificultades adversas difíciles de explicar" casi me las podría explicar yo sin haber puesto un pie en Canarias.

Déjame adivinar: en las cooperativas están los caciquillos de turno que mantienen mediante politiqueos de bajo nivel al resto de los cooperativistas "a la tradición" y al no moverse mucho por el miedo y por si acaso. La típica técnica de que estoy contento si me sacan un ojo con tal de que a tí te saquen los dos. Así que de invertir nada y de modernizarse menos.

A esta plaga inmovilisa típica del que piensa como un agro del siglo diecinueve y no como un empresario del veintiuno hay que añadir la plaga de intermediarios que, además de engordarse con el producto por saber usar un teléfono, juegan a varias bandas (Canarias, Sur de España, Marruecos) y les importa una mierda la supervivencia de las Islas o de cientos de familias. Y si me apuras hasta podríamos hablar de operaciones encubiertas o medianamente descaradas en las que algunos aceptan pagarles porcentajes mayores a cambio de que muevan su mercancía (todo suposiciones, que quede claro).

Ole. A este señor lo pasearía yo por alguna cooperativa de Aragón para que impartiera un par de lecciones magistrales. No es que los alumnos vayan a aprender nada (malas experiencias tengo aún grabadas a fuego en la memoria) pero les jodería un buen rato y el disfrute que me llevaría no sería nada malo.

Saludos, veo que has vuelto a la carga tras un tiempo de silencio internetero.