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Personas o COBAYAS: ¡Y venga más vacunas!

Te pego abajo un trabajo de prensa de la periodista ESTHER SAMPER (SHORA) difundido en el digital SOITU. Casualmente el viernes 4 de enero de 2008 ya hablé yo aquí sobre este asunto de la vacuna del la vacuna contra el VPH (principal causante del cáncer de cuello uterino). Me pregunté si el gastó se debía más a una necesidad o a la propaganda politica. Pues unos meses después descubro que no predico sólo en el desierto. Te paso enlace de mi comentario del 8 de enero de 2008 y te adjunto el trabajo de mi colega en SOITU.

Piensa canario, piensa.

ENLACES: El negocio de la vacunas, el papiloma humano y el Gobierno Canario

SOITU: ¿Es necesaria la vacuna contra el virus del papiloma humano? (I)

Por ESTHER SAMPER (SHORA)
Actualizado 16-08-2008 22:21 CET

A partir de septiembre, la vacuna contra el VPH (principal causante del cáncer de cuello uterino) será gratuita en toda España. Una medida que viene cargada de polémica por su enorme coste y por una más que fundamentada duda sobre los beneficios. ¿Realmente valdrá la pena?

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Llega un momento, en la vida de todo médico o estudiante de medicina en el que hay que aprender a reconocer que cuando se trabaja en la sanidad pública no es la vida y la salud del paciente lo único que cuenta (por mucho que nos gustaría que así fuese), sino que siempre hay una balanza en el que a un lado van la salud de millones de personas y al otro los presupuestos de sanidad. Y, dado que estos presupuestos son limitados, los tratamientos a incluirse dentro de esta sanidad deben optimizarse para beneficiar a la mayor cantidad de personas posibles. En un país de felicidad y fantasía, en el que los políticos destinaran más dinero a salvar gente que a matar o "defender" al país, pues seguramente no tendríamos que tener los presupuestos tan en cuenta. Y es que nunca comprenderé por qué se invierte ocho veces más en Defensa que en Sanidad, aunque bien es cierto que la mayor parte del gasto corre por cuenta de las comunidades autónomas. ¿De qué te sirve "defender" a tus ciudadanos si no los tienes cuidados? Seguramente todos estemos de acuerdo en que la seguridad social no goza precisamente de dinero en abundancia con todos los gastos que hay para hacer frente: El aumento constante del gasto farmacéutico, las interminables listas de espera, la saturación de urgencias, el contrato de "mano de obra" barata de personal de otros países mientras muchos de aquí se van fuera para mejorar su situación laboral...

Con este "halagüeño" panorama en el que estamos, es decir, unos 1.000 millones de euros de presupuesto de sanidad para el 2008 (que sí, mucho aumento y muchas cosas, pero también hay que tener en cuenta lo que aumenta el gasto farmacéutico cada año) no deja de resultar espectacular que se vayan a destinar nada más y nada menos que 125 millones de euros anuales (360 millones de euros el primer año) para la vacuna del virus del papiloma humano. Así ha pasado que ya muchísimos epidemiólogos y demás médicos han puesto el grito en el cielo. Porque, claro, esto supondrá la (posible) protección de muchas mujeres frente al cáncer de útero, pero lo que debemos preguntarnos es... ¿A qué precio? ¿Cuántas personas dejarán de ser tratadas por otros tipos de tratamientos más efectivos en otras enfermedades? Y es que no es lo mismo pensar como una madre/padre que pensar como un epidemiólogo. Si una madre ve que su hija nunca padecerá un cáncer de cuello de útero, sin duda para ella merecerá la pena tanto gasto. Pero si lo vemos en global y pensamos por un momento la cantidad de dinero que se ha gastado en esa hija y que se podría haber gastado más efectivamente en muchas más personas, pues no, no merecería la pena (a no ser que el dinero destinado se "quitara" de otros ministerios, que va a ser que no) y a continuación voy a explicar el porqué:

1. Uno de los requisitos que debe tener una vacuna que va a ser implantada en el calendario vacunal es que la enfermedad que combata sea lo suficientemente frecuente en la población. Por ejemplo, el sarampión y el tétanos, antes de que se aplicaran vacunas generalizadas, eran enfermedades muy frecuentes. Y no estamos vacunados, por ejemplo, contra la fiebre amarilla porque no es una enfermedad que suela aparecer en nuestro país (aunque con aquello de los movimientos migratorios, pueden aparecer casos de vez en cuando). Así pues, ante una vacuna de aplicación general como es la vacuna contra el virus del papiloma humano, ¿qué frecuencia encontramos? Las cifras de cáncer de útero son de alrededor de 2.000 casos al año. Es decir, aparecen aproximadamente 7´6 casos por cada 100.000 mujeres y de éstas mueren 600 al año. España es uno de los países con menor frecuencia de cáncer de útero del mundo. Teniendo estas cifras en cuenta y también el gasto anual (125 millones de euros anuales) ¿Cuánto costaría prevenir una muerte por cáncer de útero? 8 millones de euros por una sola mujer. 8 millones de euros que se podrían haber dedicado a salvar más vidas de otra forma más efectiva.

2. Otro de los requisitos de cualquier vacuna del calendario vacunal es su eficacia protectora demostrada contra la enfermedad y que esta sea duradera en el tiempo. La mayoría de las vacunas actuales ofrecen porcentajes de protección superiores al 90% y su duración protectora es de por vida o durante muchas décadas, con alguna dosis de recuerdo como el tétanos. ¿Cuál es la del papiloma? Pues, no se sabe. Se sabe que ofrece protección superior al 90% en los primeros tres o cuatro años, pero no se sabe cuanto dura esta protección, ni si hace falta dosis de recuerdo (lo que supondría un desembolso aún más enorme). Tampoco se sabe si será eficaz en niñas de alrededor de 12 años, que es a quiénes va dirigida la vacuna. Tampoco sabemos seguro si a la larga descenderán las cifras de cáncer de útero puesto que su desarrollo es muy lento (más de 25 años) y no hay ningún estudio que haya valorado la vacuna durante tanto tiempo. El estudio más largo que ha valorado la vacuna tiene poco más que 6 años. Lo único que sabemos es que hay una respuesta inmunitaria frente al virus, pero no sabemos en qué medida eso significará un descenso de las cifras de cáncer uterino. Tenemos que tener siempre en cuenta que el cáncer uterino no tiene como única causa el virus del papiloma humano, sino otros muchos factores.

3. Hay otras medidas para la prevención del cáncer de cérvix uterino, como la citología de cuello uterino (más conocido como Papanicolau) con el que podemos detectar el cáncer en sus etapas iniciales. Haciendo un seguimiento anual y una detección precoz, la curación del cáncer de útero es elevadísima por extirpación, rozando un 100% en los casos más iniciales. Es un cáncer que tiene cura, siempre que se pille a tiempo. La vacuna contra el papiloma no ofrece protección para el resto de factores que pueden provocar un tumor cérvix uterino y siempre hay un porcentaje que se queda sin protección, lo que obliga a que las mujeres que han sido vacunadas necesitarían también controles con Papanicolau, lo que supondría un doble gasto para el sistema sanitario, el de la vacuna y el de los controles con Papanicolau.