Del placebo a una niña de dos meses...


Acabo de recibir este comentario a una noticia publicada en mis blog el 28 de febrero titulada: El negocio de la vacunas, el papiloma humano y el Gobierno Canario.
El comentario dice lo siguiente: Tu mismo dijo: En primer lugar me impresiona que hables de efectos secundarios de las vacunas, cuando muestres algún estudio serio sobre los efectos secundarios de las vacunas que mencionas creo entonces me cree eso de las vacunas. Segundo, la homepatía funciona gracias al efecto placebo, pues las dosis que utilizan son tan tan bajas que abria que tomarse un tubo entero de pastilllitas de sacarosa de esas para conseguir llegar a tener un miligramo de dicha sustancia. Sin embargo, tienes razón cuando hablas de que no era necesaria la vacuna del HPV en España, que hay 14000 problemas más serios que ese y más urgentes. Para quien quiera investigar que entre PubMed y busque (en inglés) algún articulo que apoye que las hipótesis de lso grupos antivacunas. 02 Noviembre 2008, 15:43

Respuesta:

Ante esto sólo puedo solicitar, y no ando de bromas, que la ciencia me escoja como objeto a analizar, pues llevo mas de 22 años consumiendo, única y exclusivamente, productos homeopáticos recetados por un facultativo cualificado y colegiado. Llegué a la homeopatía por recomendación después de una larga peregrinación de médico alopata a médico alopata. Después de varios procesos de purga y desintoxicación, ya que me habían atiborrado de fármacos, comencé con la ingesta de los glóbulos homeopáticos. Hoy soy una persona sana de cuerpo y... mente, que es uno de los logros de esta medicina. A comprobar los efectos sobre mi, otras personas me siguieron, así como mis dos hijos: uno de 10 años y otra de 3. Ambos jamás han probado otro medicamento que no sea el homeopático. Son niños sanos y con unas recuperaciones asombrosas cuando caen enfermos. Al igual es el efecto placebo. Si es placebo, insisto, ya no me ofrezco sólo yo a que me examinen, sino a mis hijos. Sí, es cierto, los glóbulos saben a azúcar, son ricos, pero ese “azúcar” lleva funcionando en mi familia todos estos años.

Mi mujer también se ha pasado a la homeopatía después de cientos de visitas a los “especialistas” para que le erradicaran una eterna afonía. Ahora está maravillada. Se lo que ocurre cuando irrumpe una medicina tan...¿peculiar?. En una sociedad controlada por las grandes multinacionales del medicamento no me sorprenden estos comentarios. La homeopatía no tiene efectos secundarios adversos, como si la alopatía. Mi más reciente experiencia ha sido con mi pequeña hija. Ella venía sana, muy sana, salvo las típicas complicaciones de los primeros meses de nacida, solventadas con las homeopatía ( has escuchado bien). A una niña de dos meses de nacida se le administró medicamentos homeopáticos... y se curó. No conozco casos de neonatos que sepan del efecto placebo.

Bueno, a lo que iba, mi niña fue vacunada ( una cuestión de desconocimiento lo confieso, por nosotros, los padres) de la triple vírica. De repente una sana niña fue para atrás y para atrás...así hasta que le salieron síntomas asmáticos. Tuvimos que acudir muchas noches al centro de “socorro” a que le dieran oxigeno. Finalmente decidimos no darle la última dosis de esa misma vacuna: mi hija se curó gracias a la intervención del medico homeópata. Otros niños de su guardería aún siguen con los síntomas. Es mi realidad. Como periodista , aunque implicado en todo esto, quiero ser fiel a la verdad. Esta es la mía.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi experiencia es similar a la tuya. Mi hijo estuvo el primer año de vida en "urgencias"...Cuadros de bronquiolitis, broncoespasmos de repetición, alergias, asmas...Lo atiborraron a fármacos. Nada más nacer comenzó con la cortisona. Y vivió durante 15 meses pegado a las mascarillas, con broncodilatadores, pullmicort, ventolín, sesiones de fisioterapia respiratoria...Y no sólo no mejoraba, sino que iba cada vez peor...En medio de todo eso, teniendo el sistema inmunológico completamente desequilibrado, le metieron todas las vacunas sin cuestionarse nada...A los 15 meses, tras la triple vírica, lo dejaron caos: comenzó con los primeros signos de autismo. Viendo que no mejoraba de sus dolencias bronquiales decidimos tirar a la basura toda la medicación aleopática. Y fuimos a un homeópata (con todo el escepticismo del mundo, debo decirlo). Y este gran profesional fue el único médico que acertó con mi hijo. En 6 meses logró regular su sistema inmune: cambió su alimentación, reforzó sus inexistentes defensas y trató con homeopatía todos los desequilibrios de su organismo. En cuestión de meses mi hijo se curó. No ha vuelto a visitar el centro de salud ni una urgencia. Jamás ha vuelto a necesitar un antibiótico ni una pósima farmacológica. Hace ya tanto tiempo que no se enferma que no recuerdo la última vez.Y en cuanto al autismo provocado por la vacuna triple vírica, se encuentra en fase de recuperación gracias a un protocolo biomédico que está logrando limpiar su intoxicación y reparar su daño neuronal.Mi hijo es hoy por hoy un niño sano gracias a la homeopatía y a la biomedicina. Si fuera por la pediatría tradicional no quiero ni describir cómo seguiría en estos momentos.

H. dijo...

Gracias por compartir tu experiencia conmigo y por extensión con todos los que visitan este blog.