A esta chica la conocí YO, el menda.

Parece mentira. No recuerdo el año, pero si a ella: estaba sobre el escenario y nosotros (el jurado) abajo, pasando el frío marino de Puerto de la Cruz, ese frío puñetero de la Plaza de Europa, que se te mete por debajo de la pernera y te alcanza las bolsitas del amor. Bueno, pues es que la joven se presentó a reina en esas fechas (que no recuerdo) y voló sobre todos nosotros. La piba, la Natalia, esa con apellido indeseable- sólo el apellido- posó para nosotros y... al llegar a nuestra altura, con ese traje blanco impoluto, abrió las piernas y todos lo vimos claro. Ahora sale en un calendario, después de triunfar como una madona en Italia.
Nota del autor: Es razonable que la vieja de la portada (cabecera del blog) tenga la cabeza gacha. Doña, lo siento.
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